1 de noviembre de 2018

Proyectos de internet en blockchain

Tim Berners-Lee, fundador de la web, ha sugerido restaurar radicalmente Internet a su formato original y descentralizado, lo cual ha dado origen a varias iniciativas que ven una solución en el blockchain. 

Una de estas iniciativas para reemplazar la internet actual mediante blockchain es la red de la Fundación Decentralized Architecture for a Democratic Internet (DADI). Sería una red más rápida, más segura, más confiable y hasta un 60 por ciento más barata. Descansaría en el uso del tiempo de procesamiento no utilizado en la memoria libre de los equipos de personas y empresas que de otra manera desperdiciaría. 

"Los consumidores podrán vincular su propio dispositivo y obtener ingresos a cambio de convertirse en colaboradores de la red. El nivel de este ingreso variará según la cantidad de poder que cada usuario aporta a la red." El 85 por ciento de los ingresos generados irá directamente a los consumidores y las empresas, mientras que el 10 por ciento se destinará a mantenimiento. Solo el 5 por ciento regresa a la fundación. Como reconoce la misma DADI "DADI no debería ser necesariamente la única opción, y es probable que tenga sus propias peculiaridades." (Inc., 29/6/2018)

Otra iniciativa es Cloudflare, una compañía que aloja contenidos de Internet en servidores remotos y utiliza algoritmos para entregarlos a los usuarios, que propone el IPFS ("Interplanetary File System"), que la compañía llama una "puerta de enlace", por la cual cualquier persona puede conectar un sitio web y comenzar a servir datos almacenados en una red de intercambio de archivos punto a punto. A diferencia del HTTP, en el que los datos se identifican por su ubicación, IPFS identifica datos con huellas criptográficas únicas que no se pueden falsificar. En lugar de solicitar contenido consultando la dirección IP del servidor donde está almacenado, los usuarios de IPFS deben solicitar la huella digital del contenido. Cuando alguien en la red esté compartiendo un activo digital como un archivo de video o una página web, el protocolo puede ponerlo a disposición de los usuarios que lo soliciten, un poco como en los "torrents". Pero este sistema es lento, por lo cual la compañía ofrece almacenar cachés de páginas populares, archivos y otro contenido en sus 154 centros de datos de todo el mundo, y utilizando su red para entregar rápidamente esos archivos a los usuarios de la web a pedido. ¡Es recentralizar -para la rapidez- lo que podría ser distribuido pero lento. (MIT Tech review, 5/10/2018)

Otra iniciativa es Elastos, fundada por Rong Chen. El equipo de Elastos, o "The Last OS", está construyendo una infraestructura completamente nueva para Internet, que conecta todos los dispositivos inteligentes del mundo directamente entre pares (P2P) que luego se usa para ejecutar aplicaciones descentralizadas. Elastos no es solo un proyecto de blockchain, sino un proyecto de sistema operativo de red en el que el blockchain es un componente, Carrier (red P2P) es otro, y Runtime (entorno seguro para espacios de datos para datos) es otro. 

La filosofía de Elastos difiere mucho de la mayoría de los otros proyectos de blockchain: a diferencia del resto, usa el blockchain para crear un entorno operativo confiable. Además, Carrier es una red de igual a igual completamente descentralizada que asume todo el tráfico de red dentro de este ecosistema que proporciona un cifrado de extremo a extremo sin pasar por intermediarios o servidores centrales como en la internet actual.

En Elastos, un usuario recibirá una ID descentralizada emitida por la cadena lateral DID. Los datos en sí no se almacenarán en la cadena de bloques, sino en un sistema de almacenamiento de archivos distribuidos (similar al Sistema de Archivos Interplanetario IPFS) que se distribuirá en miles de servidores, todos los cuales están encriptados. Cuando un usuario desea acceder a estos datos, Elastos Carrier recuperará los datos sin tener conocimiento previo de donde se almacenan. Es simplemente una plataforma en la cual escribir aplicaciones descentralizadas (Dapps). Cada Dapp será responsable de cumplir con las leyes de datos relevantes. 

La plataforma Elastos no está completa aún. Consta actualmente de 5 productos vivos, 3 productos alfa y 5 productos beta. Mucho queda por ver y experimentar antes de que se pueda generalizar (si es que lo logra).
(De Forbes, 23/10/2018)

25 de octubre de 2018

¿Elecciones seguras con blockchain?

Actualmente, se está introduciendo la tecnología blockchain en los procesos electorales en diferentes ciudades de todo el mundo. La ciudad suiza de Zug, también conocida como "Crypto Valley", completó con éxito su primera elección basada en blockchain en julio de 2018. La ciudad japonesa de Tsukuba la ha probado en agosto para que sus residentes seleccionen programas sociales, eligiendo cuál de las 13 iniciativas propuestas les gustaría apoyar. (Cointelegraph, 3/09/2018). El estado de West Virginia (EEUU) también introdujo un programa piloto de una aplicación móvil de votación para ciudadanos en el extranjero  para las elecciones generales de noviembre 2018. (Miami herald, 21/09/2018).

Existen ya varias empresas que oferecen sistemas de votación basados en blockchain, como es el caso de Votem, Voatz y Smartmatic, que han atraido la atención de los partidos políticos de EE.UU. y los gobiernos de Brasil y Suiza. (Scientific American, 16/08/2018)
"Ni los criptógrafos ni los expertos electorales están impresionados con el potencial de las blockchains para mejorar la integridad de las elecciones. La votación en cadena de bloques requeriría más que simplemente reemplazar las transacciones de Bitcoin por votos. El modo de operar de las criptomonedas no valdrá para elecciones gubernamentales, donde las autoridades estatales y locales administran las listas de votantes. Tampoco la mayoría de los gobiernos toleraría la posibilidad de que se desautorizara a un votante si su llave de votación digital es tragada por un disco duro dañado o robada por un ladrón para emitir un voto fraudulento. Esta es la razón por la cual la mayoría de los proveedores de elecciones en blockchain centralizan parcialmente la administración de las identidades de los votantes. Sus sistemas están diseñados para consultar a un consorcio de varias bases de datos de identidad diferentes, tales como identificaciones emitidas por el gobierno y huellas dactilares recolectadas durante el registro para unir al votante con un nombre de las listas de votantes del gobierno. El quórum de estas autoridades de identidad también puede revocar claves de votación perdidas o robadas. Del mismo modo, las empresas centralizan parcialmente el proceso de validación para protegerse de influencias maliciosas: en lugar de permitir que alguien se convierta en validador, el gobierno o partido que organiza la elección designa un consorcio de universidades, u organizaciones no gubernamentales cuyo consenso determina qué forma parte del blockchain. Pero recurrir a un consorcio también elimina los supuestos beneficios de seguridad de la cadena de bloques. Tener las identidades de los votantes dispensadas y revocadas por las autoridades centrales pone a los votantes a merced de unos pocos administradores que pueden decidir qué votos cuentan. Mientras tanto, el papel de los validadores se reduce a la auditoría de votos fraudulentos, lo que se puede lograr de manera mucho más simple." (Scientific American, 16/08/2018)
Otros expertos recuerdan las debilidades de la red: son posibles ataques intencionales y dirigidos contra el tráfico, que podrían causar grandes interrupciones y pérdidas de datos. ¡Los piratas siempre están buscando nuevos objetivos y nuevas formas de sembrar discordia! Y la cadena de bloques no hace mágicamente que el teléfono o la computadora de un votante sean seguros: podría estar infectada por un malware que cambie el voto antes de su envío. Con el voto móvil, también se hace muy fácil la compra de votos, no solo votando ante la presencia de un observador pero el software puede también demostrar matemáticamente a un comprador de votos que el dispositivo de un votante encriptó el nombre de un candidato en particular.

"Las empresas que promueven la votación en línea están creando una falsa sensación de seguridad", advierten los expertos (TheConversation, 18/10/2018)