23 de mayo de 2018

Nuestra imagen en internet


Presentación disponible en ISSUU.com (en PDF). Presenta algunas reglas generales del uso de internet e incluye cómo saber lo que saben de cada uno de nosotros las plataformas de redes sociales que utilizamos. El archivo PPT me puede ser pedido por e-mail.

17 de mayo de 2018

Cómo surgieron las tecnologías de comunicación

Steven Johnson agrupó los principales inventos de la historia desde el año 1.400 en cuatro categorías, producto de la combinación de dos características: si el invento es un producto individual o colaborativo ("en red") y si fue comercializado ("mercantil", basado en patente) o libremente distribuido ("no-mercantil") ["Where good ideas come from",pp.224ss.]. 


Como bien señala, los inventos individuales comercializados son extremadamete escasos. En el campo de las comunicaciones, solo encontramos la prensa de Gutenberg. Y fuera de mercado, abierta a todos, solo encontramos el modelo de la World Wide Web, que debemos a Tim Berners-Lee. Ambos, evidentemente, contaron con la existencia previa de algo que los inspiró (Gutenberg con la prensa para producir vino y Berners-Lee con internet y la idea del hipertexto), pero esto no es suficiente para hablar de invento colectivo o de colaboración.

Por el contrario, numerosos inventos se encuentran en la columna de los inventos grupales. "Por cada Alfred Nobel, inventando la dinamita en secreto en los suburbios de Estocolmo, hay media docena de invenciones colectivas como el tubo de vacío o la televisión, cuya existencia dependía de múltiples empresas impulsadas por el afán de lucro que lograron crear un nuevo producto significativo." (p.231)

Johnson muestra que el cuarto cuadrante (colectivo no-mercantil) es el más "poblado" en materia de avances científicos. Pero, como vemos aquí, la tecnologías de comunicación se concentran más en el cuadrante "colectivo-mercantil"). ¿Porqué? Esto es lo que nos dice Johnson:
"La promesa de un inmenso pago alienta a las personas a presentar innovaciones útiles, pero al mismo tiempo obliga a las personas a proteger esas innovaciones. Los economistas definen los "mercados eficientes" como mercados donde la información se distribuye de manera uniforme entre todos los compradores y vendedores en el espacio. Por lo general, se considera que la eficiencia es un objetivo universal para cualquier economía, a menos que la economía transmita ideas. Si las ideas se liberaran por completo, los empresarios no podrían beneficiarse de sus innovaciones, porque sus competidores las adoptarían de inmediato. Y en lo que respecta a la innovación, hemos creado deliberadamente mercados ineficientes: entornos que protegen los derechos de autor y patentes y secretos comerciales y otras mil barreras que hemos erigido para mantener las ideas prometedoras fuera de la mente de los demás." (p.232)
El PC se comercializó y difundió con éxito gracias a que IBM permitió que su modelo inicial fuese copiada por muchos otros fabricantes, pero aún así necesitaban una licencia de Microsoft (el sistema operativo Windows) que era patentado. ¿Pero qué hizo realmente exitoso el PC? ¡La interfaz gráfica, que fue producto de un trabajo no patentado de múltiples actores! ¿Y qué hizo exitosa la difusión de los smartphones? El sistema operativo Android, un derivado del sistema operativo libre Linux, creado por Linus Torvald sobre la base del Unix de los grandes computadores, es decir un producto de factura individual no-mercantil pero basado en otras contribuciones, algo típico del último cuadrante cuando se trata de software: hay numerosas aplicaciones libres ("Open Source"), que compiten con las "apps" de pago, las cuales se ubican en el el cuadrante superior derecho. Las barreras que señala Johnson se mantienen, en aras de la "eficiencia de la economía" y son la base de las grandes "plataformas". A pesar de lo cual, es en el tercero y el cuarto cuadrante que se han de esperar lo inventos más disruptivos: los entornos cerrados, como los de las grandes empresas, no les son favorables, aunque algunas -como Google y Apple- lo han entendido y destinan un importante espacio a la "libertad para crear". En todo caso, el invento disruptivo que sacude actualmente la red y muchas empresas es propio del cuadrante "individual-no-mercantil": es el blockchain, aunque su evolución también se está dando en el último cuadrante.

Por cierto, muchos otros factores pueden haber influido, lo más relevante siendo el contexto histórico y técnico, así como el interés de los inventores por explorar otros ámbitos, como bien explica Johnson a todo lo largo de su libro.

10 de mayo de 2018

Los desafíos de la tecnología digital

La tecnología digital evoluciona con rapidez en numerosos ámbitos. El área de las comunicaciones es evidentemente el más directamente afectado. Resumí en una "presentación" lo que me parecen ser los principales desafíos. La pueden ver en formato PDF en ISSUU, y los académicos me la pueden pedir en PPT por e-mail.

Algunos subtítulos:

  • Smartphone (PC móvil)
  • Medios de comunicación
  • Realidad aumentada
  • Realidad virtual y videojuegos
  • Smart Home (Hogar conectado)
  • Vehículos autoconducidos (e interconectados)
  • Smart City (Ciudad conectada)
  • Tecnología de seguridad y seguimiento
  • Gobierno inteligente
  • Nueva Educación
  • Nube
  • Blockchain
  • Implantes
  • El futuro del ser humano
  • Obsolescencia y ecología

3 de mayo de 2018

Porque habrá que abandonar el nombre "blockchain"

En sentido estricto, el blockchain es un modelo específico de registro de información, el de una cadena de bloques sucesivos. Pero a medida que se exploran sus aplicaciones, se descubren también sus limitaciones, algunas de las cuales ya mencioné en posts anteriores.

No es el mejor sistema para almacenar grandes cantidades de datos confidenciales, ya que todo lo almacenado en el blockchain tiene que ser replicado en muchas computadoras. Además, la información almacenada no se puede eliminar, lo cual es problemático cuando un usuario desea eliminar información confidencial. Quien posee los datos debe tener la capacidad de eliminar lo que sea necesario. (PCmag, 27/4/2018)

Otra importante limitación es justamente su caracter unidimensional: es una línea única, donde solo se puede agregar un bloque de datos a la vez y este debe ser validado antes de que otro pueda ser añadido, lo cual es lento, costoso y hace muy compleja la interoperabilidad. 

En el caso de las cadenas públicas, como las de las criptomonedas, la actual minería de blockchain es insostenible tanto ambientalmente, debido a su consumo de energía escandaloso, como económicamente, debido a las altas tarifas de transacción que hacen prohibitivo cualquier otra cosa que no sean transacciones de mayor valor, como recalcó Terry Shane, CEO de Refined Data Solutions, en su presentación en la Segunda Conferencia Anual de Blockchain de hace unos días en Toronto.

Shane preconiza el uso de una construcción matemática llamada Directed Acyclic Graph (grafos acíclicos directos) y su red P2P, que elimina los bloques, cadenas, mineros y tarifas del actual modelo de blockchain conservando su intención original. Los DAG, además, recuperan el concepto detrás del hipertexto: los enlaces en múltiples direcciones, lo cual permite conectar entre sí diferntes bloques, de diferente origen, si tienen una clave en común, como una DID (identidad digital). 
La red IOTA es una de las que utilizan estos los grafos acíclicos y grandes corporaciones como Bosch, Fujitsu, VW y otros estarían haciendo sus propias grandes inversiones y apostando por esta tecnología. Gobiernos también, como el Municipio de Taipei y Taiwán, están apostando por IOTA para sus iniciativas de Ciudad Inteligente. Este tipo de red serían fundamental para que la Internet de las Cosas (IoT) en "tecnología de contabilidad distribuida" tenga éxito. (Wealthprofessional.ca, 26/4/2018)

De ahí que ajusté el título de mi blog: "Noticias sobre blockchain" agregando "y tecnología de contabilidad distribuida", que se abre mucho mejor a la evolución y a la esencia de esta nueva tecnología. Pero aún así, "contabilidad distribuida" es también algo restrictivo, porque el archivar en conjuntos de bloques no involucra necesariamente una operación contable. Al parecer, no se ha encontrado aún un nombre óptimo para esta nueva tecnología que podría llamarse quizás, de modo más general, "registros seguros distribuidos".

26 de abril de 2018

La era de los "silenciosos"

Quienes nacimos antes de 1945 (antes de los "babyboomers") hemos sido llamados "los silenciosos". ¿Será que pretenden obligarnos a quedarnos callados o creen que ya no tenemos nada que decir? ¿O que nos creen absolutamente pasmados ante los cambios que hemos visto (vividos y, a veces, sufrido) en nuestra vida?

Nacimos antes de la bomba atómica, de las tarjetas de débito o crédito, del rayo láser, de las fotocopiadoras, del plástico, de las grabadoras magnéticas y de tantos otros aparatos.

Un grabador era una persona que realizaba grabados (generalmente en madera o metal). El "fast-food" era, para los ingleses un menú cuaresmal, y el big-mac un gran abrigo para la lluvia. No sabíamos que podía ser un "supermercado". Uno iba a comprar a la tienda de la esquina o de la plaza y había "mercado" en la plaza en las mañanas.

Uno se ponía "ropa de domingo" para ir a misa (y guardaba ayuno desde la media noche si quería comulgar). Después, leía las noticias en el diario (en papel) o las escuchaba en la radio (aunque no hubo radio en mi casa hasta 1952: antes, mi padre iba a escuchar las noticias donde un vecino). No hubo televisor (en blanco y negro) en mi casa hasta que fui estudiante universitario. 

No hemos oído hablar de modulación de frecuencia, de corazón artificial, de transplante ni de máquina de escribir electrónica antes de salir de educación media o incluso de la universidad. Los satélites eran todos naturales, hasta que Rusia lanzó el Sputnik, mientras yo estaba en el colegio, y el hombre llegó a la Luna mientras estaba por terminar la universidad. Hemos seguido la "carrera especial" (¿Algún joven de hoy sabe qué fue esto?). 

Un chip era un pedacito de madera y no algo electrónico. Las parábolas estaban en la Biblia y no en los techos. Nadie habría imaginado que uno podría tener un teléfono en el bolsillo (¿para qué podría querer algo así?) y un "teléfono celular" quizás fuese un teléfono instalado en la cárcel.

Hasta los años 90, para escribir una tesis, había que pasar mucho tiempo en bibliotecas y tomar notas a mano. Después, tuvimos Google y todas las fuentes "a pedir de clicks".

Hemos visto nacer los "computadores personales" (después de los gigantescos "mainframe" que hacían mucho menos que nuestros celulares de hoy), las telecomunicaciones, internet, la World Wide Web, las redes sociales (esto era solo la lista de contactos personales con los que uno se juntaba de vez en cuando, cara-a-cara). Las nubes solo estaban en el cielo. Una cadena de bloques era un elemento arquitectural.

(Gracias a un amigo ingeniero belga, por recordarme lo así vivido.)

19 de abril de 2018

¿El blockchain como solución para la conservación de archivos?

La conservación de archivos en formato digital enfrenta dos grandes problemas. el asegurar que los documentos no son manipulados y enfrentar los cambios tecnológicos producto de los cuales los formatos digitales cambian con el tiempo: se crean otros nuevos, se retiran los antiguos, y es posible que el nuevo software ya no los soporte. "Los archivos modernos tienen la tarea de almacenar los documentos de hoy para que puedan ser utilizados por las generaciones futuras para comprender la sociedad contemporánea." (Open Data Institute)

Hoy, numerosas organismos y empresas se enfrentan a la necesidad de traspasar archivos físicos a formatos digitales, para luego proseguir solamente con lo digital, lo cual plantea muchos desafíos para la práctica archivística moderna. 

Pero se cuenta hoy con la tecnología blockchain para garantizar la integridad de los objetos digitales de tal modo que permanezcan inalterados mientras están en el archivo. Un sistema basado en blockchain podría usarse como un mecanismo para verificar que los documentos no hayan sido alterados mientras estén almacenados. Por cierto, no se pueden conservar íntegramente en las cadenas de bloques: se debe aplicar un algoritmo al objeto para crear un hash del documento (una huella digital inalterable) que luego puede almacenarse en un libro mayor distribuido. El hash no revelará el contenido del documento, pero permitirá que cualquiera que tenga acceso al objeto original verifique que contenga el mismo contenido que cuando se creó el hash.

El segundo problema es más complejo. ¿Cómo hacer para asegurar la fiabilidad y falta de alteración del contenido en los casos en que este es traspasado a un nuevo formato? Es necesario asegurar que los algoritmos de hash que se utilicen consideren el contenido fuera del formato. Este problema ha sido abordado por el proyecto ARCHANGEL del Open Data Institute. Este proyecto se propone explorar y prototipar la creación de hashes usando métodos de aprendizaje automático (inteligencia artificial), particularmente para contenidos de imágenes y video, en lugar de hashes ‘tradicionales’ de nivel de bytes. Los avances y técnicas serán difundidos en Open Source, para que todos puedan beneficiarse de ellos.(

5 de abril de 2018

Manipulación de contenidos

Hace unos días hizo noticia Cambridge Analytica por su captura de datos de 50 millones de cuentas de Facebook, lo cual provocó una fuerte caída de valor de las acciones de la red social et una campaña para su abandono (#deletefacebook). Quienes conocemos la red social y cómo opera no nos extrañamos de lo hecho por Cambridge Analytica, cuyas operaciones conocemos al menos desde los tiempos de la campaña electoral de Estados Unidos (2016). Esta empresa no es la única que rastrea, captura, analiza y vende datos personales. Se conocen varias, como Experian, Hacking Team, Crystal y Reverb Insights (ABC.es, 7/07/2014, TechCrunch, 24/02/2015, Xataka, 24/02/2015).

Se puede reprobar este tipo de práctica pero, en este caso, se debería reprobar el propio modelo de negocio de Facebook. Acumula y analiza, con el apoyo de un importante departamento y software de inteligencia artificial, los datos de sus miles de millones de usuarios, clasificándolos y caracterizándolos, con el fin de vender la información a los anunciantes. Está previsto en sus "términos de uso", que cada cual debería haber leído al crear una cuenta. Rechazar el envío de esta información a terceros es posible, pero descubrir la página donde es posible hacerlo no es fácil (Es https://www.facebook.com/ads/preferences/). Según The Economist, Facebook podría perder el 80% de sus ingresos. Lo mismo podría ocurrir con las otras empresas antes señaladas.

El siguiente cuadro reseña qué datos recogen cuatro de las principales empresas de la web, los métodos utilizados y algunos usos. (Fuente: Baynote, junio 2013)


Debemos también recordar que todas las empresas pueden rastrear, analizar y usar múltiples datos personales que obtienen si nos registramos en sus sitios web o, incluso, sin que lo hagamos, con solo entrar en su sitio web. Los mismos navegadores ganan millones de dólares gracias al análisis que realizan de las costumbres de navegación de los usuarios. Todas las apps que descarguemos a nuestros móviles piden distintos permisos para utilizar determinados recursos del sistema “para funcionar correctamente”, pidiendo muchas veces leer y modificar listas de contactos, leer el registro de llamados, tomar fotos, etc. (Xataka, 3/04/2014).  ¡En internet, todo es público, a menos que usemos una red privada virtual (VPN) o la "red oscura"! Con lo ocurrido, quizás se logre que los usuarios se den cuenta del valor de sus datos personales y se preocupen más de protegerlos. Podría ser el fin de un modelo de negocio... y también de muchos servicios "gratuitos".

El mismo Tim Berners-Lee denunció estos procedimientos: «La publicidad dirigida permite que una campaña comunique cosas completamente diferentes, posiblemente contradictorias, a diferentes grupos. ¿Es eso democrático?». Y Eli Pariser dedicó su libro "El filtro burbuja" a denunciar que las pantallas ya no son un artefacto para facilitar nuestras comodidades, sino "un instrumento para dirigir nuestra vida hacia donde quieran los algoritmos de esas compañías. Ellos deciden lo que somos, lo que nos debe gustar, lo que leemos, lo que vemos, lo que compramos y lo que pensamos." (El Mundo, 5/6/2017).

Y no son los únicos "manipuladores". Los propios usuarios pueden transformarse en fuentes de noticias falsas y de trolls. Tanto las redes sociales como los medios de comunicación que tienen abiertos espacios para comentarios están viendo que es cada vez más habitual insultar y enviar mala onda a través de ellos. Existe un grupo importante de personas que, amparadas en el anonimato, sólo entran a la red para mostrar resentimiento y rabia. "Cuando estas personas exponen su odio en la red (ya sea contra personas, estados o corporaciones) y reciben el apoyo de sus pares mediante retuits, mensajes de apoyo o replicaciones virales se produce químicamente una sensación de logro y satisfacción muy intensa, pero al no ser tangible en la vida real, se vuelve algo frustrante y deprimente." (Art Markman, Universidad de Austin, Texas).

Por otra parte, las personas tienen tendencia a decir lo que piensan que queremos escuchar, y nos dirán cosas -para nosotros- más reconfortantes que la verdad. "El suero de verdad digital, en promedio, nos mostrará que el mundo es peor de lo que pensamos." (Seth Stephens-Davidowitz, en "Everybody Lies: What the Internet Can Tell Us About Who We Really Are"). También tenemos tendencia a buscar a quienes comparten nuestras propias opiniones y a descartar mensajes que discrepan. Las percepciones incorrectas preexistentes están relativamente blindadas a la información que las contradice. Así, nos alejamos de aquella información con la que no simpatizamos o que no coincide con nuestros puntos de vista y nos aislamos en esa burbuja cultural e ideológica, ya que solamente nos llegan contenidos ajustados a nuestras preferencias e intereses (Parisi, "El filtro burbuja").

¿Existe una salida?
Como señala la VeChain Foundation, "En la era del Big Data, [...] como interesados, los usuarios de los que recogen los datos rara vez obtienen su parte de los dividendos a pesar de las contribuciones significativas a la fortuna. El advenimiento de las infraestructuras blockchain allana el camino para un nuevo dominio de venta de datos, lo que permite a los propietarios de datos individuales beneficiarse directamente de compartir datos de su propiedad que son compatibles con los reguladores e inmutables." (Medium, 22/3/2018) Pero, como he explicado en posts anteriores, recién estamos empezando a caminar en esta dirección. "La realidad es que la mayoría de la gente no quiere tener sus propios servidores web o nodos de redes sociales", escribieron Chelsea Barabas, Neha Nerula y Ethan Zuckerman, tres investigadores del Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Wired. Tampoco quieren adherir a una red social si no encuentran ahí a sus amigos, lo cual es la principal fuerza de Facebook. Aún así, el creciente interés en redes sociales descentralizadas como Mastodon muestra que aumenta el interés entre los usuarios de internet por algo diferente del modelo establecido por las compañías más grandes de Silicon Valley (Stuff). Puede ver también "7 social media powered by blockchain" en Hackernoon, 3/4/2018).

29 de marzo de 2018

¿Es posible reemplazar Facebook?

La "caída" de Facebook con Cambridge Analytica es el directo producto de su modelo de negocio. mantener cuentas gratis de los usuarios y al mismo tiempo ganar dinero solo es posible si se venden los datos de estos a quienes los quieran comprar. Obviamente lo de Cambridge Analytica ha sido producto de este esquema debido a la ausencia de algunos controles. Es dudoso que la campaña #deletefacebook lleve a un cambio fundamental. Solo la caída de sus acciones, si se prolonga, podría hacer tambalear el gigante.

Pero la pregunta está lanzada: ¿será posible construir otra red social, con las misma fuuncionalidad pero con mayor control personal sobre los datos? ¿Quizás permitiendo que cada uno decida si está dispuesto a que se vendan y a quien y, en este caso, ser quien cobre por ellos?

Existe una propuesta para ello: un sistema basado en blockchain, con una plataforma que permita a cada uno pueda tener su propia cadena, la que -a su vez- podrá conectarse con las cadenas de sus amigos, por elección propia y con autorización de ellos, mientras los acceso de los publicistas serían controladas (y cobradas) por cada uno, con además una comisión para la plataforma que gestione tales accesos. cada "amigo" mantendría su cadena en su propio móvil, haciéndose cargo, así, del costo energético.

Pero emular Facebook de este modo no sería nafa fácil. nadie querrá entrar en una red social si sus amigos no están ahí. Esta masividad es la gran ventaja de Facebook. ¿Cual podría entonces ser la solcuión más factible? Que la misma Facebook se "mude" a una versión en blockchain. De seguro no ha de ser fácil y podría ser muy costoso. Y, a futuro, podría ver mermados sus ingresos, lo cual es poco motivador. Pero si #deletefacebook mientras las accione siguen perdiendo su valor, podría ser su única oportunidad de sobrevivir. A no ser que encuentre como implementar en su plataforma actual un modo de operar que asegure las mismas ventajas que el blockchain.

La reacción frente a Facebook ha tenido al menos, ya, un gran beneficiario: Mastodon, una red social similar a Twitter que ha tenido un aumento masivo en las inscripciones, llegando 1,1 millón de usuarios. No se ejecuta en ningún centro de datos controlado por ejecutivos corporativos, sino que es administrado por sus propios usuarios que configuran servidores independientes. [Parece ser un modelo inspirado en blockchain pero sin esta tecnología.] Y sus costos de desarrollo son pagados por donaciones en línea, en lugar de a través de la comercialización de la información personal de los usuarios. (Stuff, 26/3/2018) 

La plataforma descentralizada de redes sociales Minds también se está movimiendo para implementar la cadena de bloques, usando Ethereum, contando también con un millón de afiliados. Sustituyendo el sistema de puntos que la plataforma tenía anteriormente, los tokens de Minds permitirán a los usuarios monetizar su contenido a través de un sistema de recompensas basado en incentivos y basado en P2P. Los usuarios pueden usar tokens de Minds para suscribirse o dar propina a los creadores de contenido en la plataforma, y ​​los participantes de la plataforma recibirán una porción del Minds Daily Reward Pool proporcionalmente a la popularidad de sus publicaciones. (Yahoo Finance, 28/3/2018) 

Nota: "Lo sospeché desde un principio": no tengo cuenta en Facebook, pero lo que deseo que se sepa se puede encontrar en mi sitio web y mis blogs.

22 de marzo de 2018

Blockchain y derechos de autor

Encontré lo siguiente en la web de "The Conversation":
Las leyes de propiedad intelectual, como las patentes y los derechos de autor, se basan en la teoría del incentivo. Para incentivar a las personas a crear, se les otorga, en efecto, un monopolio (con algunas excepciones) en sus creaciones y pueden acudir a la corte y evitar que otros participen de forma gratuita en su trabajo. El mundo digital ha hecho que la tensión entre innovadores y usuarios gratuitos sea aún más aguda. En la era pre-digital, copiar un libro tuvo costos considerables para el copiador. Ahora, dado que los archivos digitales se pueden copiar de manera indefinida por un costo cercano a cero, se podría argumentar que necesitamos leyes de propiedad intelectual aún más estrictas para evitar la copia desenfrenada e injusta. Pero la teoría no siempre coincide con la realidad.
La primera aplicación de blockchain, Bitcoin, no fue patentada. No es única en este sentido. Sir Tim Berners-Lee no patentó la red mundial. Del mismo modo, Internet se lanzó al público sin restricciones de patentes. La falta de patentes ha significado que la tasa de desarrollo del blockchain ha sido impresionante. La clave para el rápido desarrollo del blockchain es que el código fuente es abierto. Las personas son libres de copiar el código y mejorarlo. Se toma una decisión deliberada de no utilizar la ley de derechos de autor para proteger el código fuente, a diferencia del software propietario.
La gente puede ganar dinero en ausencia de la protección de la propiedad intelectual. Las grandes corporaciones han hecho su dinero mediante el uso de software de código abierto y la prestación de servicios adicionales, por los que cobran.
La pregunta es: ¿nuestras leyes actuales de propiedad intelectual son aptas para este propósito si tres tecnologías que cambian el paradigma, internet, la red mundial y ahora la cadena de bloques, están floreciendo en ausencia de protección bajo tales leyes? Sería irresponsable abolir la ley de patentes a menos que se establezcan otros sistemas. A corto plazo, en lo que respecta a la ley de derechos de autor, la Comisión de Reforma Legislativa de Australia recomienda que para fomentar la innovación, el uso justo debe implementarse en Australia. Nueva Zelanda seguiría esta recomendación. (The Conversation, 27/2/2018)
La cadena de bloques cambia el modelo establecido de almacenamiento de documentos en Internet. La búsqueda distribuida y el monitoreo de contenidos aseguran una trazabilidad genuina del uso de los derechos de autor. Sin embargo, como señala otro autor, puede haber un problema.

La idea de que el registro de imágenes en blockchain es una alternativa económica y sencilla al registro en la Oficina de Derechos de Autor (Copyright) de los Estados Unidos es falsa. Aquellos que proporcionan supuestos servicios de registro de derechos de autor basados ​​únicamente en blockchain argumentan que la inscripción de un hash de la imagen junto con los metadatos que lo acompañan crea un registro inmutable de la propiedad. Esto es falso. Lo que estos servicios ofrecen es una prueba de existencia: demuestran. que el archivo de la imagen con los metadatos que ingresó existía en el momento en que se creó el hash y se inscribió en la cadena de bloques. Olvidan que esta información puede ser manipulada fácilmente. Casi cualquier persona puede descargar una imagen y editar los metadatos, rellenando los campos de datos con la información que elija, para luego registrarla como propia, lo cual es posible incluso si ambos registros están en la misma cadena de bloques porque los bytes son diferentes debido al nombre diferente que se ingresó en los metadatos EXIF.

La información de los servicios de registro de fotos en blockchain sería extremadamente dañina tanto para los fotógrafos como para los usuarios. Muchos usuarios que buscan en un blockchain pueden tomar sus declaraciones como confiables y no verificar la información provista. Una imagen puede parecer auténtica cuando está inscrita en una cadena de bloques, pero podría tener una información de copyright falsificada, lo cual permite robar posibles ventas al fotógrafo original. Algunos incluso pueden tratar de ir más lejos como hacer reclamos por violación de derechos de autor de las imágenes de las cuales en realidad no poseen los derechos de autor (Thoughts of a Bohemian, 19/2/2018).

Sin embargo, el "contrato inteligente" que acompaña la cadena de bloques podría tener disposiciones semejantes a las exigidas por las oficinas oficiales de inscripción de propiedad intelectual, como el juramento de autoría y obra original. Antes de inscribir una obra en una plataforma de registro en blockchain, conviene por lo tanto verificar las disposiciones del contrato. Si asegura lo anterior, por ahora, no tiene aún la fuerza de la inscripción oficial, pero varios países están abordando el tema del valor jurídico de los contratos inteligentes, para legitimarlos. Es inevitable que la multiplicación de los usos del blockchain conllevará el reconocimiento de tales contratos y su valor ante la justicia. (Vea "Machine learning won’t kill lawyers, but blockchain will") 

Hasta ahora, no había ningún servicio de registro de blockchain que requiriera los compromisos que exige la oficina de Copyright o que pueda imponer multas por estatuto por tergiversar fraudulentamente la información de propiedad de derechos de autor. Pero expertos de la Universidad de Londres y de la Universidad de Edimburgo, están lanzando image.one, una nueva generación de tecnología blockchain centrada en la administración de derechos de autor de imágenes y en el rastreo de origen. Su objetivo principal es resolver el problema de la protección y transacción de los derechos de autor. El equipo de image.one está orientado a la creación de nuevas herramientas de certificación y transacción de derechos de autor de imágenes para proporcionar a los usuarios nuevas experiencias en protección de derechos de autor de imágenes, rastreo de origen, almacenamiento y transacción. image.one ha logrado desarrollar tecnologías inalterables de registro de derechos de autor y cifrado de imágenes. Quizás el modelo de image.one sea la primera versión de un sistema seguro. (Business Insider, 11/2/2018).

15 de marzo de 2018

Para entender mejor el blockchain

Pocos entienden realmente como funcionan las cadenas de bloques. Una de las razones es, sin duda, la forma en que fue definida y construida por su inventor y la forma en que opera con el Bitcoin y casi todas las criptomonedas. pero hay que insistir en este punto: el diseño original no es el único posible y algunos de sus elementos no son en absoluto indispensables, como lo han entendido muchos programadores que desarrollan sus nuevas aplicaciones.

¿Cómo podemos llegar a distinguir y, al mismo tiempo, explicar en que consiste y cómo funciona la cadena de bloques a nivel esencial? Una buena pista es aplicar una suerte de "ingeniería inversa", no a nivel de programación sino a nivel de las ideas que se combinaron en su creación. Para ello, debemos "volver atrás" y pensar en términos de lo que existía anteriormente, siguiendo el modelo de los "adyacentes posibles", introducidos por Stuart Kauffman y explicados por Steven Johnson ("Where good ideas come from", cap.1). 
"Lo adyacente posible es una especie de futuro en la sombra, que se cierne sobre los bordes del estado actual de las cosas, un mapa de todas las formas en que el presente puede reinventarse a sí mismo. Sin embargo, no es un espacio infinito, o un campo de juego totalmente abierto. El número de posibles reacciones de primer orden es enorme, pero es un número finito. [...] Piense en ello como una casa que se expande mágicamente con cada puerta que abre. Empiezas en una habitación con cuatro puertas, cada una conduciendo a una nueva habitación que aún no has visitado. Esas cuatro habitaciones son las adyacentes posibles. Pero una vez que abres una de esas puertas y entras en esa habitación, aparecen tres nuevas puertas, cada una conduciendo a una sala nueva que no podrías haber alcanzado desde tu punto de partida original." (Johson, p.31)
Cuando Tim Berners-Lee creó la primera versión de la Web, utilizaba internet y el protocolo TCP/IP, como también un lenguaje de programación y un procesador de texto para escribir el contenido de la página, todas cosas que ya se utilizaba, y rescató la idea del hipertexto, que existía hacía tiempo, pero no se había aprovechado en computación. Pero, aunque no lo visualizó, abrió varias puertas adyacentes y, una puerta tras otra, hemos llegado al HTML 5.0, a Youtube, a Facebook y tantas otras aplicaciones. 

Del mismo modo podemos preguntarnos cuales fueron las piezas adyacentes al blockchain (las ideas preexistentes) que permitieron su aparición. Este es mi análisis:

Ideas esenciales
* La planilla de cálculo, especialmente las celdillas formando filas -> cadena de bloques.
* Las bases de datos que también pueden tomar la forma de una hoja de cálculo  <-> cada bloque es un registro y puede contener varios datos.
* La criptografía, su sistema de claves y su posibilidad de "firmar" documentos haciendo imposible una modificación sin alterar la firma.
* Los métodos de autenticación en accesos (login y password) y en documentos (firma digital).
* Las redes distribuidas (como las páginas web en múltiples servidores).

Ideas secundarias
* La aplicación de la criptografía a todo el contenido implicaba la idea de verificación de lo transmitido en dos niveles. Así, cada bloque debía tener su firma (hash) pero toda la cadena debía tener una nueva firma (hash de árbol) al agregar un nuevo bloque.
* Pero la verificación de los contenidos (datos), de cada nueva operación, puede hacerse de varias formas. El inventor optó por la validación basada en consenso para las criptomonedas. El consenso es indispensable tanto para la creación como para la mantención de un sistema totalmente nuevo y esencialmente descentralizado, para asegurar la confiabilidad. Pero ni siquiera el método de cálculo basado en la resolución de un acertijo matemático (que es la "minería"), como en Bitcoin, es esencial para la validación por consenso por cuanto no es el único posible. En muchas casos, especialmente en el caso de cadenas privadas e híbridas, es más adecuada la autenticación por una autoridad específica (piense en el Registro Civil para las identidades digitales, por ejemplo).
* La capacidad de unir programas de computación (programación modular), para que uno lance otro si se cumple cierta condición. Esto dio origen a los "contratos inteligentes", una idea genial posterior a la creación de criptomonedas. Aplican también, de otro modo, el concepto de consenso, consistente en la aceptación de los términos del contrato que, por programa, se aplicará en forma automática, sin intervención de un intermediario.
* Esta misma posibilidad abre otra puerta: la de otras formas de operar, en particular la interoperabilidad y la interconexión de las cadenas. ¡Es la idea del hipertexto ingresando en el mundo de las cadenas de bloques, que llevará a una suerte de web 3.0!

Síntesis en el siguiente gráfico:

Los recuadros superiores (negros) muestran las ideas básicas que se combinaron en el primer modelo (Blockchain 1.0) con el componente complementario del método de consenso. Con los contratos inteligentes y la validación alternativa por autenticación, se obtiene el modelo 2.0 (los cuadros azules son las alternativas para un mismo propósito, ambas aplicables) y, finalmente, con el modelo del hipertexto y de la programación modular (que también da lugar a los contratos inteligentes), obtenemos el modelo 3.0. El Blockchain 2.0 existe desde la creación de Ethereum. Estamos viendo los primeros prototipos de 3.0 y empiezan a aparecer intentos de incluir inteligencia artificial y análisis de big data: podría conducir a un Blockchain 4.0 (o, dada la velocidad de los avances, el 3.0 podría incluir también estos avances). 

Nota: Todo avance depende de la factibilidad técnica del momento: redes de telecomunicación, capacidad de los procesadores y memorias, etc. Una red de blockchain, especialmente de nivel 2 o 3 no habría sido posible cuando se inventó la web (condicionamiento contextual).

8 de marzo de 2018

La nueva internet basada en blockchain se acerca (de a poco)

Se había vaticinado ya el año pasado (o quizás antes) que la tecnología blockchain daría lugar a una nueva internet. Y se habló de una "internet del valor", que puede ser construida sin grandes dificultades sobre la web actual, aunque quedan por solucionar problemas de estándares y de interoperabilidad de las cadenas. Pero la investigación tecnológica avanza rapidamente y apareció una propuesta de estructuración completa de internet en base a computadores que trabajen unidas directamente en forma descentralizada con cadenas de bloques.

Un primer intento es el del navegador Blockstack, que se llama a sí mismo la "nueva Internet" para aplicaciones descentralizadas. Blockstack permite a los usuarios acceder a Dapps (aplicaciones descentralizadas) que ofrecen servicios similares a la mayoría de las aplicaciones basadas en la nube disponibles en la internet tradicional. Blockstack tiene un montón de estas aplicaciones en su sitio web, incluyendo un procesador de textos en línea llamado Graphite, un centro de salud personal llamado Afia, una aplicación de podcast y, por supuesto, una aplicación de cartera de criptomonedas. Funcionan como sus contrapartes en la internet tradicional, salvo que están descentralizados y encriptados para proteger la privacidad del usuario. (Futurism.com, 7/3/2018)

La principal firma de capital de riesgo de Silicon Valley, Andreessen Horowitz, y Polychain Capital, un fondo de cobertura de criptomonedas, han invertido us$ 61 millones en Dfinity Foundation, una firma que intenta conectar varias computadoras utilizando el blockchain para construir una "computadora de Internet". El fundador de Dfinity Foundation, Dominic Williams, explicó más sobre esta tecnología: "Esto aplica una nueva criptografía a la tecnología pública de blockchain, que es más rápida y segura que todo lo que existe hoy". Cuando su red se probó el año pasado, era 600 veces más rápida que las velocidades predominantes en la red de Ethereum en ese momento.

La red Dfinity se basa en una cadena de bloques pública y utiliza un protocolo de fuente abierta. Cualquier computadora que elija ejecutar el protocolo puede participar en la red pública. El protocolo abierto facilitará la construcción de diferentes negocios y aplicaciones en la red. Por ejemplo, Williams dijo que la "computadora de Internet" puede actuar como una nube pública que compita con Amazon y Google. Parte de la razón de esto es que simplificará los complicados sistemas de TI empresariales que involucran múltiples componentes, como bases de datos y sistemas de respaldo, y reduce los costos en un estimado 90%. Según Williams, la computadora pública también es más segura porque está descentralizada y se extiende a través de múltiples sistemas. Tiene la intención de usar los fondos recogidos para establecer un Fondo Ecosistémico Dfinity para "apoyar a los equipos técnicos en el desarrollo de aplicaciones, herramientas y protocolos para su implementación en Dfinity". (Investopedia.com, 10/2/2018)

La información no explica de que manera se unen las cadenas de cada computador en esta red. Existen hoy diversas propuestas para ello. Uno es el sistema de "cadenas paralelas" presentado hace poco en un documento llamado “Enabling Blockchain Innovations With Pegged Side Chains” que introdujo Aelf, un marco de blockchain de computación en la nube multicadena. Mientras las cadenas tradicionales procesan las transacciones una tras otra, el modelo de cadenas paralelas las trata en paralelo, acelerando así los procesos. Cada cadena lateral maneja sus propios requisitos únicos. Así, por ejemplo, se pueden tratar Bitcoin y Ethereum como cadenas laterales y la cadena principal manejará las interacciones entre ellas. La interoperabilidad es automática. (Forbes, 7/2/2018)

Pero también se ha presentado un modelo aún más transformador, que va más allá del sistema de adición lineal de bloques. Utiliza los "Gráficos Acíclicos Dirigidos" (Directed Acyclic Graphs, DAG) de bloques, no cadenas lineales, y no hay un requisito específico para cadenas de crecimiento continuo y anexado (veremos otros tipos de cadenas en el futuro que conservan la capacidad de auditar pero preservan algo de información histórica). Si bien a algunos desarrolladores puede no gustarles la imprecisión o deriva de la terminología, "blockchain" ahora se refiere genéricamente a un modelo general de soluciones, no a técnicas específicas de implementación o de estructuración de datos. 

Con una combinación de estos sistemas, cada uno podría lograr pronto que su PC (smartphone incluido) partícipe de la "internet del blockchain" con su propio contenido y con acceso a varios otros computadores de cadenas. No sería necesario que cada uno contenga una copia de todas las cadenas, como se programó originalmente, sino que el sistema distribuido se lo repartiría todo. Aplicando la regla de los 6 pasos (según la teoría del mundo pequeño o  teoría de los seis grados de separación de travers y Milgram), podríamos llegar a cualquier contenido en no más de 6 conexiones entre computadores, como se verificó para las comunicaciones entre personas en las redes sociales. 
"Creo que, en el futuro, la cadena no será una sola cadena direccional de bloques. Creo que se verá más como una malla. Tal vez podríamos tener un conjunto no lineal de ramas que van en diferentes direcciones, donde están ocurriendo muchas transacciones paralelas. Entonces, tal vez lo llamemos un gráfico de transacciones. También he visto el término Tangle (en el protocolo de IOTA) para conceptos similares. Tal vez lo llamemos 'el gráfico' de la misma manera en que hoy hablamos de 'la nube'. Todos guardaremos información y transacciones en este gráfico global (lo sepamos o no)." (Will Murphy, vicepresidente de blockchain de Talla.com, compañía detrás de Botchain, Coindesk, 17/2/2018)
Murphy basa su estimación en los gráficos acíclicos dirigidos, un modelo que -teóricamente- mejora a medida que se agregan nuevos nodos y no requiere prueba de trabajo (proof-of-work): 

Para el experto DeGoes, este tipo de evolución es indispensable: "construir aplicaciones de blockchain basándose en sistemas de archivos, bases de datos, colas de mensajes, nodos de cómputo, etc., como lo que existe actualmente -y se han invertido miles de millones en esta visión del futuro- es absoluta y catastróficamente erróneo" (DeGoes.net, 13/2/2018).
Los programadores continúan jugando y expandiendo la funcionalidad de la tecnología explorando sus posibilidades, mientras los financistas se dan cuenta de que se entusiasmaron demasiado temprano, nos dice Danny Crichton:
"El potencial de una tecnología disruptiva como el blockchain tomará décadas para comprenderse completamente. No es necesario que seas un verdadero creyente para participar en ese progreso, pero sí necesitas curiosidad insaciable y un ojo puesto en la frontera." (TechCrunch, 21/2/2018)
Seguirá inevitablemente la "curva estratégica" de difusión de las innovaciones. Pero ya pasaron 10 años desde la creación de la tecnología y, si revisamos lo ocurrido con el hardware y el software desde fines del siglo XIX, veríamos que este período es más que suficiente para que la adopción empiece a masificarse (lo que estamos viendo) y pronto se habrá transformado en el estándar dominante (S.Johnson, "Where good ideas come from", p.13). 

YBF Ventures, en asociación con el gobierno de Victoria (Australia), también está trabajando en una nueva versión de la web. Ha lanzado YBF Mesh, un concentrador (hub) Web 3.0 dedicado. El alcance del centro será global desde el primer día, y los planes futuros se abrirán en lugares de todo el mundo. Los próximos 12 meses necesitarán ver un cambio de los protocolos y la infraestructura de la que dependen muchas de estas aplicaciones Web 3.0. Devon Read, fundador de la Biblioteca Descentralizada de Alejandría, dice: 
“La Web 3.0, como un término general que resume los esfuerzos comunes para rehacer servicios web de forma descentralizada, persistente y no censurable, es probablemente el trabajo más importante que está sucediendo en la industria tecnológica. Con más de tres mil millones de personas conectadas entre sí a través de la web, no sé qué podría ser más importante que hacer que esa plataforma sea más robusta, confiable y segura ante los ojos de espías.”  (IT Brief Australia, 26/02/2018) 
A lo que aún no se alude es a un sistema práctico de búsquedas, pero no faltará quien lo invente. Pero se puede observar como se va decantando lo que es realmente la esencia de esta tecnología (la criptoescritura, el modo distribuido y los contratos de aplicación automática), buscando alternativas a sus aspectos secundarios (como los mecanismos de certificación), el tiempo de proceso y la superación de sus límites (como el incremento de la longitud de las cadenas).

6 de marzo de 2018

¿Enseñar a programar?

En varios países y sistemas educativos se está pidiendo enseñar a programar en la educación media o incluso en primaria. También es cada vez más requerido en la universidad. ¿Pero que debe realmente enseñarse? Esencialmente cómo funcionan las máquinas y cómo se ha de pensar para sacarles provecho. Dominar un lenguaje de programación solo corresponde a futuros especialistas, pero todos deberían saber cómo se programa, dominar la lógica que sostiene el sistema y saber formular algoritmos, aunque sea en lenguaje natural y, ojalá, recurriendo a flujogramas. Es lo que pretende enseñar este breve manual, destinado a alumnos de enseñanza media y primeros curso de enseñanza superior (y sus profesores).
Disponible en PDF en https://goo.gl/btoihD


22 de febrero de 2018

Para una prensa que se financie

Hace tiempo que la prensa se viene quejando de problemas financieros debido, principalmente, a la baja de sus ingresos por vía publicitaria. Importantes medios, como The New York Times, han encontrado una solución en la instalación de un "muro de pago", es decir un sistema de suscripción a su versión digital. Lamentablemente, los lectores nos hemos acostumbrado a tener un acceso gratuito a las noticias en la web y en apps y tener que pagar por leer resulta muy ingrato, especialmente si aún accedemos a gran parte de las noticias sin costo a través de la radio y la televisión... aunque la televisión también tiene crecientes dificultades para financiar sus equipos de periodistas.

Es posible entender que suscribirse a un medio de prensa nacional, para muchos, sea una opción válida y suficiente. Pero somos muchos, sin duda, que anhelamos y requerimos una información mucho más amplia. Como profesionales de la comunicación, necesitamos acceder a numerosos medios que informan sobre nuevas tecnologías. Personalmente, sigo los titulares de muchos en Flipboard y vía Feedly. Y no estaría dispuesto a pagar suscripciones a todos, para leer solo -quizás- unos 10 a 15 artículos por mes, como me está pasando con Wired, que acaba de instalar su muro de pago y permite solamente leer libremente 5 artículos por mes.

Los muros de pago son una enorme barrera a la difusión del conocimiento y de las innovaciones, hacen marcha atrás en materia de evolución científica y cultural. Peropodemos fácilmente visualizar ahora una solución que satisfaga a "moros y cristianos". En el post  pasado hablé de Steemit, una plataforma de blockchain que ofrece retribuir por todo lo que se publique a través de ella en redes sociales. Y antes -en mi libro "Blockchain para periodistas y medios de comunicación"- he hablado de Civil Newsroom, una plataforma "donde los ciudadanos y periodistas forman comunidades alrededor de un propósito compartido y un conjunto de estándares, apoyan financieramente el reportaje factual y el trabajo de investigación y limitan sustancialmente la desinformación mediante métodos efectivos de edición colaborativa” (Niemanlab, 21/6/2017). Esta, y otras plataformas parecidas, permiten publicar artículos y obtener un pago por su lectura. 


Otra empresa abordó el problema desde otro ángulo: coloca un javascript de minería en el código de las páginas de los sitios web. Es Salon.com, que está probando esta nueva forma de ganar dinero con el contenido: hacer que los visitantes ejecuten un minero de criptomonedas como un proceso de fondo cada vez que visitan el sitio. Los usuarios no verán anuncios, pero la potencia de procesamiento de su CPU se utilizará para minar Monero, haciéndola evidentemente más lenta para hacer otra cosa. Algunos medios que utilizan Salon advierten a sus lectores y permiten optar por ver publicidad o leer sin ella pero "minando". Pero otros no lo dicen, siguiendo la estrategia de muchos piratas, que colocan tal código para su propio beneficio. ¿Una estrategia de monetización indirecta brillante o una técnica invasiva reprobable? (PC Magazine, 14/2/2018)

El modelo de plataforma general, con abundante contenido a elección, y pago unitario (por artículo leído) parece ser la solución ideal y es lo que el blockchain ofrece.
Para noticias locales, se podría crear una plataforma nacional - por ejemplo de la Asociación Nacional de la Prensa - donde todos los medios de prensa del país registren sus contenidos y el precio por leer cada uno.  Es inviable hacer un cobro por artículo leído vía cargo en tarjeta de débito o crédito, ya que la comisión podría ser superior al valor del artículo. Sin embargo, no hace falta crear una criptomoneda: es posible utilizar un sistema de prepago, con una transferencia inicial de cierta cantidad de dinero legal al administrador del sistema, monto del cual se descontaría el valor correspondiente al artículo leído, en forma automática, de acuerdo al "contrato inteligente" de la plataforma.

A nivel internacional, aparecerán sin duda plataformas que ofrecerán lo mismo para muchos otros medios, como los ya señalados, que aparecen en Flipboard y sistemas parecidos. Serán parte de la nueva "internet del valor". Y podrán tener muchos más lectores que con muros de pagos: ¡las cadenas de bloques rompen los muros!

Nota: El 17 de enero, Civil realizó en Nueva York un foro titulado "The Death and Life of Local News: Survival Tactics for 2018 and Beyond" que planteó el blockchain como "táctica para sobrevivir".

Siga las novedades del blockchain en mi blog de noticias al respecto

15 de febrero de 2018

¿Ganar dinero con datos y publicaciones personales en la web?

Todos ya saben supongo, que cada vez que se conectan a Facebook, Instagram o Twitter y publican algo, les está entregando información personal. Pero no ha de ser así.

Steemit, una naciente plataforma de redes sociales, está tratando de cambiar esto premiando a sus usuarios con dinero en la forma de una criptomoneda. Todo lo que se hace en Steemit, cada post, cada comentario y todo lo demás, se traduce a una fracción de una moneda digital llamada Steem. Con el tiempo, a medida que Steem se acumula, puede cobrarse en efectivo. 

Los creadores de Steemit recuerdan que el contenido generado por el usuario ha generado miles de millones de dólares de valor para los accionistas de las empresas de redes sociales. Sin embargo, mientras los magnates como Mark Zuckerberg se hicieron ricos, los creadores de contenido que alimentaron redes como Facebook no obtuvieron nada. Los creadores de Steemit quieren desafiar ese desequilibrio de poder al poner un valor a las contribuciones: "Steem es la primera criptomoneda que intenta recompensar con precisión y transparencia ... a los individuos que hacen contribuciones subjetivas a su comunidad".

Cuantos más usuarios voten por una publicación en Steemit, más Steem gana su autor, que luego podrá realizar un cambio de moneda en línea. Más de 30 millones de dólares en Steem han sido distribuidos ya a más de 50.000 usuarios desde su lanzamiento, según informes de la compañía. (Un Steem vale hoy un poco más de un dolar.)

Los posts más populares incluyen cosas como fotografía, vida, viajes y arte y las historias favoritas involucran a las personas que usan el sitio para documentar y financiar sus exploraciones, como un bloguero de viajes y fotógrafo.

Lo más interesante es que los nuevos usuarios pueden unirse a Steemit y comenzar a ganar pequeñas fracciones de la moneda de inmediato, sin siquiera entender cómo trabaja el sistema. Está diseñado como "criptomoneda para las masas", ya que las barreras de entrada son casi inexistentes. Basta crear una cuenta y comenzar a navegar. Y cada usuario puede votar por unas 40 entradas cada día.

Es muy pronto para saber si Steemit podrá mantener el interés de sus usuarios y su valor de mercado. Pero su objetivo, proponer una alternativa a un modelo construido por los gigantes de las redes sociales, es significativo en sí mismo.
(Resumido de Wired, 4/10/2017) 

8 de febrero de 2018

Identidades seguras ¿y universales?

El actual problema de la privacidad de los datos, al cual debe ser añadido el de la certificación de la identidad de las personas, está presente de forma permanente en internet. La respuesta de las empresas ha sido siempre construir una base de datos interna, un silo donde verter los datos de sus clientes, les guste o no. Algunas organizaciones tienen silos "mejores" que otras, por lo complicado y caro de los mecanismos de seguridad y con la consiguiente dificultad para pasar datos de un silo a otro, con o sin el consentimiento del usuario, y generalmente acompañado de una fuga de datos involuntaria.
Para cada usuario, esto lleva a que encuentra cada vez otro sitio web o aplicación que le exige los mismos detalles que ingresó en los numerosos servicios que ya quería usar. Y luego obtiene otro nombre de usuario y contraseña que debe recordar.

Hasta ahora, ningún usuario tiene su propia identidad digital consolidada. Pero esto puede cambiar gracias al blockchain.
Pero es aún complicado porque, aunque la tecnología es mayormente confiable, hay muchos componentes y problemas que deben resolverse antes de que la cadena de bloques se convierta en una identidad práctica y universal. Varios analistas creen que es todavía muy temprano para lograr un sistema estándar de validez generalizada. Esto no impide que se han estado multiplicando los proyectos, algunos gubernamentales y otros privados, participando incluso las Naciones Unidas pero esta última, al parecer, no se ha propuesto como modelo universal (lo cual es un poco decepcionante). Mostraré aquí algunos de los propecto en marcha, extendiéndome sobre el que encontré mejor explicado y, quizás, más prometedor.

Algunos conceptos básicos

Una identidad digital segura, como la que puede ofrecer el blockchain, debe satisfacer tres requisitos básicos:
1. Seguridad: la información debe estar protegida contra la divulgación no intencional;
2. Control: el propietario de la identidad debe tener el control de quién puede ver y acceder a sus datos y para qué propósitos;
3. Portabilidad: el usuario debe poder usar sus datos de identidad donde quiera y no estar atado a un solo proveedor.

Estos tres elementos se encuentra en el modelo de "identidad auto soberana" (Self-sovereign identity), que elimina el control externo centralizado, bajo el dominio de múltiples empresas, vigente hasta ahora. Aunque cada individuo deberá forzosamente utilizar alguna plataforma (una mera infraestructura) para crear su registro de identidad, él será el único a quien pertenecerá esta identidad, la controlará y la gestionará por completo. Su existencia digital será independiente de cualquier organización individual. Nadie podrá modificarla ni quitarsela. Para que las identidades sean verdaderamente soberanas, esta infraestructura debe residir en un entorno de confianza difuso, no perteneciente o controlado por una sola organización o incluso un pequeño grupo de organizaciones.  

La tecnología de contabilidad distribuida (DLT), propia del blockchain, es l9o que hace esto posible. Permite a múltiples instituciones, organizaciones y gobiernos trabajar juntos por primera vez formando una red descentralizada como la propia Internet original, donde los datos se replican en múltiples ubicaciones para resistir las fallas y la manipulación.
En dicho modelo, las organizaciones que actualmente sirven como "proveedores de identidad" todavía tienen un papel, que simplemente evoluciona al rol de "creador/certificador de la identidad". En otras palabras, alguien todavía necesita asegurar que un individuo es quien dice ser. Los estándares de aseguramiento aún deben cumplirse y las partes que confían aún necesitan ser capaz de confiar en tales garantías. Lo que cambiará será la facilidad y simplicidad de hacer tales controles en un entorno donde la mayoría de las personas simplemente pueden dar permiso para acceder a datos verificados para satisfacer cualquier criterio dado.

Proyectos públicos

Las Naciones Unidas, con el apoyo de Microsoft y con la alianza Hyperledger está desarrollando un sistema para ofrecer identificación legal a más de mil millones de personas que no tienen documentos oficiales. En colaboración con World Identity Network, registrará a los niños en áreas vulnerables y almacenará los datos en una cadena de bloques, lo que dificultará que los traficantes de niños falsifiquen documentos y transporten ilegalmente a niños a otros países.
En zonas de hambruna, el World Food Programme registra los fondos asignados a cada individuo en una cadena de bloques. Con eso, la persona puede ir a un mercado regional, escanear su iris y obtener lo que le corresponde, eliminando a los intermediarios y reduciendo en gran medida el espacio para la corrupción.

El proyecto nacional de blockchain de España, Alastria, un consorcio de más de 70 compañías de ese país, utilizará un blockchain basado en Ethereum semi-público que requiere permiso de acceso. La plataforma no tiene modelo de negocio alguno (cada socio puede desarrollar el propio) y lanzó el estándar de Identidad Digital “ID ALASTRIA” que permite que las transacciones sobre la “Red ALASTRIA” puedan tener validez legal. El impulso detrás de Alastria es desarrollar identidades autónomas que puedan interactuar con aplicaciones o contratos inteligentes desarrollados por los miembros de Alastria. Para que esto suceda, la red de Alastria usa Quorum, un protocolo para blockchains basado en consenso (en que hay un número limitado de verificadores). No se incorporará ningún sabor a criptomoneda en el sistema, a pesar de que el Ethereum tiene una moneda nativa. El enfoque de Quorum es que a medida que se ejecuten las transacciones, se requerirá una "prueba de quemado" (proof of burning), pero no costará ninguna criptomoneda. Por ahora Alastria operando con una testnet y espera tener una versión más nueva de su red de prueba para marzo.

Estonia es probablemente el primer país que dio el salto y comenzó a experimentar con las identidades digitales a nivel estatal y ahora se ha convertido en la sociedad más avanzada digitalmente. Y la e-residencia estonia no solo está disponible para ciudadanos estonios, sino también para extranjeros de todo el mundo. Todo es posible a través de blockchains. Para evitar una recurrencia de ciberataques, desarrollaron su propia tecnología de blockchain escalable llamada KSI para garantizar la integridad de los datos almacenados en los repositorios gubernamentales y proteger sus datos contra las amenazas internas.
Esta identificación digital consta de tres dominios, el dominio de autenticación, el dominio de identificación y, lo más importante, el dominio de autorización. El dominio de identificación permite que el titular de la tarjeta se identifique correctamente como cualquier otra tarjeta de identificación ordinaria, pero la belleza de la identificación digital reside en los otros dos dominios; a saber, los aspectos de autenticación y autorización. Estos dos aspectos de la identificación digital permiten firmar digitalmente documentos, acceder a servicios seguros y realizar transacciones seguras, sin tener que poner un pie en Estonia. La tarjeta de identificación digital y los servicios electrónicos se basan en soluciones tecnológicas de última generación, incluida la encriptación de clave pública de 2048 bits. La tarjeta de identificación digital contiene un microchip con dos certificados de seguridad: PIN1 para autenticación y PIN2 para firma digital.

En Finlandia, el Servicio de Inmigración está dando a los solicitantes de asilo una identidad digital única almacenada en una cadena de bloques (asociada además a una tarjeta Mastercard prepagada con la ayuda gubernativa).

La ciudad de Zug, en Suiza, recurrió a uPort, basada en Brooklyn, New York, que ya tiene una prueba ejecutándose ahí para crear identidades digitales que se pueden usar para servicios gubernamentales. Ha desarrollado una aplicación para teléfonos inteligentes que incorpora los principios de identidad soberana. Su sistema funciona con Ethereum. uPort permite a los usuarios recopilar, almacenar y compartir sus datos de identidad privada. Almacena claves privadas en los dispositivos de los usuarios y, por lo tanto, admite fácilmente la autenticación, las firmas, las transacciones y las transacciones de cadenas de bloques en los celulares.

El estado de Illinois es uno de los primeros en haber lanzado un grupo, Illinois Blockchain Initiative, que está estudiando los usos gubernamentales de las aplicaciones de contabilidad distribuida. Este modelo centrado en el usuario permitiría a los ciudadanos poseer la información y compartirla con diferentes agencias gubernamentales para servicios públicos. El estado acudió a Evernym, de Herriman, Utah, una de las muchas compañías privadas que desarrollan productos y servicios en torno a la identidad autónoma. Evernym considera que ninguna entidad puede abordar sola el problema del manejo de identidades, por lo cual adoptó un sistema de código abierto, Plenum, que forma la base de Sovrin (ver a continuación).

Proyectos privados

Como acabamos de ver, los organismos públicos recurren a compañías privadas para desarrollar sus proyectos. Algunas ya trabajan con el sector público, como uPort y Evernym/Sovrin. Otras, como Civic, también proponen su propio sistema.

Civic, de San Francisco, es una compañía que está desarrollando un sistema de identificación auto-soberano que permitirá a los consumidores compartir información de forma selectiva con las empresas. La plataforma de identidad de Civic tiene una aplicación móvil a través de la cual los usuarios pueden ingresar su información personal, que se almacena en formato cifrado. La compañía está trabajando con asociaciones para traer "validadores" o entidades tales como gobiernos y bancos, que puedan validar la información de identidad de un individuo y luego dejar su sello de certificación en el blockchain.

Sovrin es una fundación sin fines de lucro que está administrando el desarrollo de una de las primeras redes de identidad auto-soberana. Una de las diferencias clave entre Sovrin y los centros de bitcoin es quién puede participar en la red distribuida. Con Bitcoin, cualquiera puede extraer transacciones, pero en Sovrin, solo las entidades de confianza pueden escribir en el libro mayor. El código fuente abierto utilizado por los nodos para ejecutar el libro mayor, llamado Plenum, proviene de Evernym.

El modelo Sovrin

En un sistema como Evernym/Sovrin, los datos privados se almacenan fuera del libro mayor por cada propietario soberano de identidad, donde sea que lo decida. Los datos personales pueden ser certificados por terceros (como el Registro Civil los bancos, etc.) o pueden ser auto atestiguados. Salvo raras excepciones, lo que se almacena son las claves de autenticación de cada dato (los ID que quienes proporcionaron y atestiguaron la información), y el nombre de los atributos y tipos de datos que se compartieron (en lugar de los datos reales en sí). Es posible sin embargo crear un bloque con algunos datos personales básicos habitualmente públicos como el número de identidad legal, la fecha de nacimiento y el lugar de residencia.

Con Sovrin, además, cada usuario puede ser dueño de varios bloques con diferentes claves de acceso, para diferentes usos, evitando el cruce de datos, incluyendo datos inmediatamente legibles cuando se accede con la clave del bloque (p.ej. un número de cuenta bancaria, para recibir una transferencia). Así, tiene control total de cómo, qué y cuándo comparte la información, sin riesgo de correlación y sin crear trozos de datos que se pueden traspasar.

Cualquiera puede presentar información de identidad de cualquier tipo a cualquier otra persona en el mundo dando esta clave y el acceso al dato específico (con una URL, por ejemplo de un documento de acceso reservado en Google Drive, o bien una aplicación -como un código QR- que da acceso a un documento, encriptado o no), y el destinatario puede desempaquetarla y verificarla instantáneamente, sin necesidad de cientos de API complejas o contratos comerciales. 
El libro (ledger) de Sovrin no se duplica para cada usuario pero se encuentra duplicado en varios nodos repartidos en todo el mundo, administrados por delegados que son responsables de validar las transacciones  y asegurar la consistencia de lo que está escrito en el libro y su orden. (PDF sobre el funcionamiento de Sovrin aquí) Graficación del modelo:

Observaciones

Es evidente que las cadenas de identidades difícilmente podrían ser "distribuidas" (descentralizadas): no es de esperar que cada ciudadano descargue toda la base de datos que constituye la cadena, sino que podrá acceder a sus propios datos y, probablemente, a una selección limitada de datos de otras personas. Y, por cierto, la certificación no dependerá de una verificación por parte de los inscritos. Felizmente, la tecnología permite muchos ajustes en función de las diversas circunstancias y tipos de usos y son estos ajustes que exploran las empresas antes señaladas.
Aún así, se necesitan más avances en materia de estandarización e interoperabilidad para que las identidades se puedan manejar fácilmente y del mismo modo en todas partes.

Fuentes: The Next Web, Databreachtoday.com, 5/2/2018, VCinsidernews, 5/2/2018, Evernym-Sovrin. 
Podrá seguir actualizaciones en mi blog "Noticias sobre blockchain"

25 de enero de 2018

¿Interfaces cerebrales de comunicación?

Objetivos
Tanto aumentar el poder de la mente mediante una conexión a un computador como lograr que dos mentes se comuniquen directa y digitalmente a distancia son dos objetivos tanto de científicos como de emprendedores. Sin embargo, según Antonio Regalado, que publica en la revista tecnológica del MIT, "No es posible afirmar que ninguna tecnología futura puede hacer que estas cosas sucedan. Pero por lo que sé acerca de los implantes cerebrales, estos logros serán muy difíciles de alcanzar, y las líneas de tiempo no sólo son erróneas, sino que son pura fantasía." (MIT Technology Review, 22/4/2017)

Si bien en Silicon Valley algunos tienen el temor de que desarrollemos una dependencia de las máquinas y de que el software se acelere rápidamente más allá de nuestras capacidades y entendimiento, este miedo no es compartido por la comunidad de neurociencias, centrada en mejorar la inteligencia humana y sobretodo, en este momento, en el tratamiento de personas con Alzheimer y de los parapléjicos para que recuperen el movimiento. (The Verge, 22/2/2017).

La opción de los implantes
"Francamente, las tecnologías que tenemos para interactuar con el cerebro son herramientas brutales en el mejor de los casos", dice Blake Richards, neurocientífico y profesor asistente de la Universidad de Toronto. Ya hay algunas personas -muy pocas- que tienen tales implantes, colocados como último recurso mediante una cirugía invasiva, para aliviar dolencias severas. (The Verge, 22/2/2017).

En 2013, investigadores de la Universidad de California han desarrollado sensores del cerebro tan pequeños como una mota de polvo (100 micrómetros), que pueden ser infiltrados en la cabeza para registrar la actividad eléctrica de las neuronas. Se les acoplaría un transceptor que se encargaría de recibir y procesar la información obtenida (Alt1040.com, 17/07/2013). Se podría hacer llegar estas "motas sensoras" por la sangre, lo que sería mucho menos invasivo que la introducción de filamentos.

En 2016, un estudio liderado por el científico brasileño Miguel Nicolelis en la Universidad Duke ha sido el primero en tener éxito al implantar un dispositivo inalámbrico multicanal de alto rendimiento en el cerebro de un mono. Este aprendió a andar libremente con una silla de ruedas electrónica usando alrededor de 300 neuronas. El dispositivo le permitió imaginar una trayectoria y navegar hacia un objetivo usando la conexión inalámbrica. (FayerWayer, 4/3/2016)

Johnson asegura que, actualmente, ninguna tecnología permite tener acceso a "datos críticos" presentes en el cerebro. Pero no deben faltar científicos que discrepan (ver apartado siguiente).
"Entre las formas relativamente crudas de hoy de registrar el cerebro y lo que [el blogger] Tim Urban llama un "sombrero de mago" mental sólo hay una línea punteada." (MIT Technology Review, 22/4/2017)
Sistemas no invasivos
Moverse más allá del campo médico y en el ámbito de la mejora de la cognición requiere una cantidad significativa de progreso científico, señala Blake Richards, profesor de la Universidad de Toronto, que es escéptico frente a los implantes. (The Verge, 22/2/2017). El mismo Bryan Johnson espera, en el futuro, poder prescindir de los implantes y lograr una tecnología menos invasiva.

En marzo de 2014, un equipo de científicos del departamento de Neurología del Hospital Bellvitge de Barcelona ha logrado que dos personas se comuniquen mentalmente con un “hola” y un “ciao” a más de 7.000 kilómetros de distancia, entre Francia y la India.  Un gorro de última generación que lee la actividad neuronal fue el responsable de enviar desde la India las palabras “hola” y “ciao” a un sujeto receptor situado en Francia, que lo recibía mediante un dispositivo de neuroestimulación (Transcraneal Magnetic Stimulation). El profesor Andrea Stocco y su equipo del Instituto de Aprendizaje y Ciencias Cerebrales de Washington también investiga la manera de transmitir impulsos y conceptos del cerebro de una persona al de otra a través de Internet3 (Xataka, 24/09/2015). cfr. Plos One, "Conscious Brain–to–Brain Communication in Humans Using Non–Invasive Technologies", 19/08/2014

La universidad Carnegie Mellon está realizando estudios para crear un sistema capaz de leer pensamientos complejos basados ​​en exploraciones cerebrales. El algoritmo inteligente es capaz de recopilar datos de actividad cerebral cuando se emiten determinados pensamientos, y a partir de dichos datos es capaz de interpretar nueva información. Usan una máquina de resonancia magnética y algo de ingeniería inversa para definir los “bloques de construcción” que el cerebro utiliza para construir pensamientos complejos (en lugar de pensar en “manzana”, se piensa en “quiero comer manzanas este próximo sábado con mi madre”, por ejemplo). (WwwhatsNew, 29/6/2017).

Con la ayuda de una subvención de DARPA, Cognionics ha desarrollado un casco "seco" de 64 canales que capta un electroencefalograma (EEG) de forma más portátil y menos invasiva. Seco en este caso significa que el gadget no requiere que los investigadores conecten los electrodos a las cabezas de sus sujetos con gel adhesivo conductor. Ya está disponible para que empresas y particulares utilicen el hardware comercial y el software Qusp para crear aplicaciones "conscientes del cerebro" teniendo solo una experiencia mínima en neurociencia.Tienen un modelo reducido de hardware, "Tractor Beam", -como un cintillo que cubre la frente y vas hasta las orejas- capaz de medir un estado de atención enfocado desde la actividad cerebral del lóbulo frontal para capturar objetos en pantalla. (PC Magazine, 8/3/2016)

En la Universidad del Estado de Arizona, Panagiotis Artemiadis, director del Laboratorio de Control y Robótica Orientada por Humanos, ha logrado controlar varios robots, incluyendo drones, utilizando el cerebro humano. El controlador lleva un gorro equipado con 128 electrodos conectados a un computador, que registra la actividad eléctrica del cerebro. Si el controlador mueve una mano o piensa en algo, algunas zonas se iluminan. Hasta cuatro robots pequeños, algunos voladores, se pueden controlar de este modo. (Xataka, 16/7/2016) fotos2017/ciencia/ASUgorro.png

Otros anuncios
Elon Musk anunció en abril 2017 la creación de la compañía Neuralink, cuyo objetivo es desarrollar implantes cerebrales de conexión con un computador. Permitiría también la telepatía y una mejor aprovechamiento de la inteligencia artificial. Calcula que se dispondría de ellos dentro de 8 a 10 años. Son mucho más optimistas en Facebook, donde anunciaron que, dentro de dos años, dispondrían de un casco capaz de transmitir sentencias desde el cerebro a la velocidad de cien palabras por minuto. En su conferencia de desarrolladores F8, Facebook mostró un video de un paciente de esclerósis lateral amiotrófica (ALS) escribiendo "con su cerebro". En 2016, el empresario Bryan Johnson fundó la empresa de neurociencia Kernel, cuyo objetivo es entender mejor el cerebro para llegar un día a "programarlo", ante todo para solucionar problemas médicos y luego "interfacearlo" con el computador. (Wired, 5/7/2017)

Conclusión
Falta muchísimo para que lleguemos a la “singularidad” que pronostica Ray Kurzweil, donde humanos y máquinas se fusionarían (y ni siquiera sabemos si es posible). El riesgo es que esta fusión termine por esclavizarnos, haciéndonos dependientes de las máquinas.
Podemos admitir que las nuevas tecnologías pasen a ser extensiones de nuestros propios órganos – de percepción y producción –, pero no hay razón que pueda justificar que reemplacen las funciones más elevadas de nuestro cerebro. Nuestra mente no puede ser digitalizada pero, lamentablemente, podría ser esclavizada.